lunes, 20 de junio de 2016

Dar con la clave

En ocasiones me sucede que no consigo dar con el punto de un ingrediente o un plato. Es como cuando intentas leer uno de esos libros incluidos en todas las listas de expertos como "un grande de la literatura" y no consigues pasar más allá de la segunda página.



Kale. Muchos blogs de cocina, restaurantes y tiendas de productos un poco curiosos andan a vueltas con el kale, parece que se ha convertido en producto imprescindible y considerado un súper alimento, lleno de propiedades nutritivas y de mil y un beneficios.

Kale, que es como la berza, una col rizada, que a mí me resulta áspera para comer en crudo. La he probado en ensalada y en sandwich, pero no termina de gustarme.



Pero he dado con dos usos que me convencen. Unos chips de kale, receta copiada a Jamie Oliver y un pesto de kale, que se puede utilizar como cualquier otro, en pasta, ensaladas, arroz... 


Vamos con los chips de kale.


Lavamos la col y la secamos muy bien, que no queden restos de humedad. Cortamos en tiras finas y masajeamos con una mezcla de aceite de oliva y de sésamo, pimienta negra, gomasio y canela en polvo.




Extendemos sobre una bandeja de horno (a 220 ºC) y horneamos unos 20 minutos.



Queda crujiente y muy sabrosa.


 Y ya tenemos el aperitivo.









viernes, 10 de junio de 2016

Esos verdes gorditos


Son los últimos de esta temporada, ahora que se ha echado el calor encima. En pocos productos se nota tanto la diferencia entre fresco/congelado/conserva... Los guisantes frescos son absolutamente deliciosos, crudos en ensalada o ligeramente cocinados.


Hoy de primero gazpazcho y después una buena tosta de requesón con guisantes, parte de ellos crudos y parte salteados con un poco de aceite y ajo. 



¡Buen fin de semana!



miércoles, 1 de junio de 2016

Clotxinas





Clotxinas: cuando lo comento con amigos que no son de Valencia me dicen que "ya estás con esos palabros... si total son mejillones"

Y no, no son mejillones. Para empezar, son más pequeñas que el mejillón gallego, para seguir su temporada es mucho más corta (de mayo a primeros de septiembre) que la de éste; su color es un naranja clarito mucho mientras que el del mejillón es un naranja intenso.


Y su sabor es diferente. No sé si porque el agua del Mediterráneo es más salada que la del Cantábrico o porque mi paladar se acostumbró desde niña a ese sabor y la memoria es muy traicionera. 

Así que en cuanto veo en el mercado que han llegado las clotxinas... allá voy.

Normalmente las hago al vapor, con una hoja de laurel, pimienta negra, pimentón, un poco de aceite de oliva y sin nada de agua. Y están deliciosas.


Pero hoy las he combinado con hinojo y un poco de vino blanco. 



Y nos han servido de salsa para una pasta.



 Fácil y rápido. Y delicioso.