lunes, 30 de noviembre de 2015

Verdes gorditos



Una receta de verdes gorditos, esos calabacines fáciles de rellenar, con lo que más os apetezca. Nosotros, que somos unos suertudos, con este mes de noviembre que ya nos deja y que nos ha dado tan buen tiempo, teníamos tomates y pimientos de nuestra huerta. Y los hemos aprovechado para rellenar estos calabacines, junto con champiñones, la propia carne del calabacín y quinoa.
  

Quinoa roja y blanca... deliciosa.




 Y fácil. Sofrito a fuego lento con las verduras, mientras se cuece la quinoa que luego añadiremos al sofrito. Aromatizamos con unas ramitas de tomillo. Y rellenamos los calabacines. 



Por encima ponemos pan rallado con un poquito de gomasio y pistachos (partidos en trocitos).


Gratinamos.
  


¡ A comer!


viernes, 20 de noviembre de 2015

Que dicen que viene el frío...

Eso dicen. Después de este mes de noviembre tan agradable y estos días en que las temperaturas han sido todo un regalo, parece que viene el frío.



¿Ponemos remedio con una merienda? Es el bizcocho preferido de E., quizá porque no es muy dulce y sabe mucho mucho a limón. Y a ella le encanta prepararlo.



Los ingredientes:

170 g de harina. Nosotras utilizamos mitad harina de trigo normal (podéis poner integral si lo preferís) y mitad de espelta.
170 g de mantequilla. Si preferís no utilizar lácteos, sustituid la mantequilla por la misma cantidad de un aceite de oliva suave. La mantequilla deja más cremoso el bizcocho, pero también puede hacerse con aceite.
140 g de azúcar panela 
3 huevos grandes (4 medianos)
Ralladura de dos limones, a ser posible de agricultura ecológica, y bien lavados
Una cucharadita de levadura de repostería
Para el glaseado: zumo de dos limones y dos cucharadas colmadas de azúcar glas




La preparación:

Precalentad el horno a 180 ºC.
En un cuenco tamizad la harina y la levadura; añadir el azúcar y la mantequilla (en punto pomada, es decir blandita). Remover con varillas y añadir los huevos de uno en uno, mezclando bien. Añadimos la ralladura de limón.
Ponemos la mezcla en un molde para plumcake y horneaamos. En nuestro horno tarda unos 25-30 minutos.
Mientras en un cuenco mezclamos el zumo de limón con el azúcar glas.


Cuando lo saquéis del horno y todavía está caliente, verted sobre el plumcake el zumo. Dejadlo unos 5 minutos más en el molde (pero fuera del horno) y desmoldad.

Dejad enfriar y a comer! 

 Es jugoso y con un sabor a limón inconfundible y muy muy rico.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Naranja naranja

Entre las cosas que más me gustan del otoño figura la llegada de la calabaza. De un tipo u otro, para una receta u otra... adoro a esta señora del otoño, que además, me parece voluptuosa y divertida a partes iguales.

El color que da a cualquier plato, el sabor que tiene y lo versátil que puede llegar a ser hacen de ella una de mis ingredientes preferidos.

Una receta  para el fin de semana, fácil y con mucho, mucho color. Es una receta adaptada a partir de otra de Jamie Oliver.














La he adaptado para que sea un poco más veggie (soy incapaz de renunciar al pamesano), la original lleva también panceta y un poquito de nata. Yo he quitado la panceta y la nata la he sustituido por leche de coco. Y en esta ocasión he utilizado gnocchis pero se puede elaborar con spaghetti o tagliatelle, como gustéis!

Ingredientes:

1 cebolla
200 gr de calabaza (peso sin piel)
Un puñado de hojas de espinaca
Un puñado de pipas de calabaza
400 gr de gnocchi (si los hacéis vosotros la receta se alarga... pero es más gratificante y seguro que sabe rico)
Sal especiada con hierbas
Parmesano
2 cucharadas de leche de coco
Aceite de oliva


Tan fácil como:

Picar la cebolla y pocharla a fuego suave hasta que empiece a quedar transparente; añadimos la calabaza y dejamos que vaya haciéndose poco a poco junto a la cebolla. En los últimos minutos, añadimos la leche de coco y dejamos que cueza a fuego medio.

En una cacerola ponemos a hervir agua y cocemos los gnocchi. Una vez cocidos, os añadimos a la mezcla de calabaza y cebolla y al mismo tiempo añadimos las hojas de espinacas.



En el momento de servir añadimos las pipas de calabaza y un poco de parmesano recién rallado. Y unas escamas de sal que tengan algún tipo de hierba. Yo puse una sal que me trajeron unos amigos de un viaje por Oporto; tiene una mezcla de frescura y sabor delicioso. 

Seguro que vuelvo con más calabazas...