viernes, 3 de octubre de 2014

Fresas salvajes



Vuelvo a escribir en el blog, tras estos meses de "parón". Y lo hago recordando las deliciosas fresas que probamos en Estocolmo hace tan sólo un mes. Sólo un mes y qué lejos parece, pero el sabor dulce y delicadamente ácido de esas fresas ya está guardado para siempre. 

Por fin probé esas fresas del título de una peli de Bergman que vi en un curso de cine hace ya ¿17 años?

Una de las cosas que me han pasado este verano es que con "golpes de memoria" he recordado sabores y olores que permanecían ahí agazapados, esperando el momento. Y a través de ellos he "visitado" algunos lugares de la infancia.

La memoria, ese lugar a veces engañoso, donde habitan parte de nuestra historia.

A partir de ahora, espero ser más constante y fiel a este lugar!




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