viernes, 19 de octubre de 2012

Mercado de la Esperanza. Santander

Mercado de la Esperanza, Santander. Gustavo, anfitrión. Llegamos un poco tarde para vivir el pleno apogeo del lugar pero con el tiempo suficiente para disfrutar.

Me encanta trastear por los mercados. La gente que los habita, los tenderos, el ambiente, el ruido de fondo, los colores infinitos, los olores inconfundibles.



Compramos rape... Tan feo y tan hermoso. En estos tiempos de precocinados, congelados y palitos, ¿cómo vamos a saber si un pescado es fresco si no le miramos a los ojos?



Reivindico los mercados, el rato de la compra, la charla con el tendero y el siguiente en la cola. Reivindico el tiempo disfrutado en estos menesteres y que tan feliz me hace.

domingo, 7 de octubre de 2012

Nicolás cumple 4 años

Pues eso, que Nicolás cumple 4 y sus padres me dejan llevar unas cositas.


Stromboli de salami y canónigos con un pesto suavecito.

Uno de mis preferidos, el strudel de peras, pasas y almendras, esta vez maceradas en unas gotitas de zumo de naranja.


Y las tartas, claro.





Pocas cosas hay tan fascinantes como la mirada de los niños.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Duendes en la cocina

Los pequeños duendes de la casa disfrutan descubriendo los alimentos y la cocina.

Me fascina su capacidad de aprendizaje, su curiosidad inabarcable y su mirada ilimitada. Sus caras son un ohhhhh continuo.



Trastear en la cocina con los niños es la magia de lo impredecible e inesperado. Confiar en ellos dejándoles hacer, tocar, divertirse, siempre trae agradables sorpresas y resultados más que comestibles.






Y, sobre todo, porque compartir tiempo con los niños es siempre aprender algo más de nosotros mismos.